Oriente Próximo

Concepto de Oriente Próximo

Llamamos Próximo Oriente a las tierras de Asia Occidental situadas en la encrucijada de tres continentes: Europa, Asia y África. Tiene una extensión un poco menor que Europa Occidental. Se caracteriza por su variedad, acentuada ésta por los diversos relieves y los tipos de suelo, las precipitaciones y el clima, la vegetación y la habitabilidad.

Es una zona de paso. El nombre de Mesopotamia, o “País entre ríos”, más restringido que Oriente Próximo, fue dado por los griegos a la región que se extiende entre los ríos Tigris y Éufrates.

En estas regiones, muy extensas y con grandes desigualdades, se sucedieron una serie de civilizaciones diferentes en los tres milenios anteriores a la Era Cristiana que tienen en común el desarrollarse a lo largo de grandes ríos. Por esos se denominan “civilizaciones hidráulicas”.

 

Etnias, lenguas y escrituras

ETNIAS

Asiánicos: son los pueblos elamita, hurrita, protohitita, casita y tal vez el sumerio

Indoeuropeos: son los pueblos hitita, medo, persa y elementos mitannios.

Semitas: son los pueblos acadio, amorita, arameo, fenicio, israelita y árabe.

Egipcios: este pueblo está formado por africanos con elementos semitas.

 

LENGUAS

Aglutinantes: en ellas se forman las palabras por yuxtaposición de elementos. Lo son el elamita, el sumerio (que es la más antigua), el hurrita y el casita.

Semíticas: las palabras se forman a partir de raíces triconsonánticas y se leen normalmente de derecha a izquierda o de arriba abajo. Se distinguen dos ramas:

oriental: acadio, babilonio y asirio.

Occidental: amorita, cananeo, etíope, hebreo, ugarítico, eblateo, árabe y arameo.

Protohitita o hatti: lengua hablada por los pueblos que habitaban Anatolia antes de la “posible” llegada de los hititas indoeuropeos. Quedó reducida al estadio de lengua religiosa en la época hitita.

Indoeuropeas: hitita o nesita y el luvita. El hitita es el dialecto del norte y el luvita del sur (dilectos respecto al anatolio, pero lenguas una respecto a la otra).

 

ESCRITURAS

Cuneiforme: escritura a base de pequeñas cuña, realizadas con el extremo inferior de una caña aguzada en forma triangular sobre arcilla cruda. Los signos básicos son: cuñas verticales, cuñas horizontales, cuñas inclinadas, el denominado “componedor”. Tal vez fue inventada por los sumerios. Con esta escritura se escribieron casi todas las lenguas asiánicas y semíticas del Próximo Oriente hasta el I milenio.

Jeroglíficos: los más conocidos son los egipcios, aunque también escribían en jeroglíficos los hititas. En 1822 Champollion, estableció que algunos jeroglíficos egipcios tienen un significado puramente fonético y determinó casi todos los signos del “alfabeto”. Esta escritura no era exclusivamente ideográfica, ni exclusivamente alfabética, ni exclusivamente fonética, sino todo a la vez.

Ideográficas: los signos tienen un valor fonético.

Semiideográficas, semifonéticas y polifónicas: cada signo tiene varios sentidos.

Pictográficas: cada signo tiene su valor real, sin valor fonético.

 

En el Próximo Oriente no hubo separación entre consonantes y vocales hasta la época en que surgió el sistema de escritura fenicio propio en el milenio I a.C. Este primer “alfabeto” surgió de forma progresiva.

 

El problema cronológico.

Se ha denominado a la cronología “la columna vertebral de la Historia”. Con respecto a la Historia Antigua, la tarea de la cronología es doble: establecer tanto la cronología absoluta como la relativa.

Cronología absoluta: es la distancia temporal entre los hechos del pasado y el presente: “sucedió hace tanto tiempo”.

Cronología relativa: es la que establece la relación temporal de dos o más hechos históricos entre sí: “cuanto reinaba... sucedió tal cosa”.

 

Esta última establece sincronismos allí donde no es posible por falta de datos determinar cronologías absolutas.

Todas las cronologías del Mundo Antiguo son muy difíciles de establecer, ya que los cómputos del tiempo no han sido iguales en las diferentes civilizaciones.

La base previa a la Cronología relativa es la Cronología absoluta. Para establecer ésta en nuestra cultura el investigador se sirve del calendario actual o Gregoriano. El calendario actual cristiano occidental fue establecido en época del Papa Gregorio XIII, en el mes de marzo de 1582, fijándose en él el 1 de enero como día de comienzo del año.

Este calendario no es el único que se ha utilizado para el cómputo temporal de los sucesos. Se puede decir que cada pueblo, ciudad y Estado del mundo antiguo ha establecido un modo diferente de Cronología, basándose fundamentalmente, tanto astronómicamente, en el curso solar, lunar o en la combinación de ambos, como en sucesos históricos importantes.

 

El establecimiento de la cronología absoluta.

La base de todos los sistemas cronológicos actuales de nuestra civilización es la Era de los Seléucides, que comienza en Babilonia en abril del año 311 a.C. A partir de ella y hacia atrás en el tiempo.

Las indicaciones cronológicas para el período que va desde el año 1500 al 2500 a.C. son aún algo problemáticas y para la época anterior al 2500 a.C. sólo pueden darse cronologías muy imprecisas. Debido a esto, los investigadores no se ponen de acuerdo para las diversas cronologías, proponiéndose diferentes fechas para un mismo acontecimiento.

El punto de partida de las discusiones sobre la cronología es un fenómeno astrológico que se produce cada 1460 años por el mismo punto.

En Egipto el año comenzaba el 19 de julio, con el inicio de la crecida del Nilo. Según los astrónomos modernos, estas crecidas anuales del Nilo correspondían, casi exactamente al año solar.

En Mesopotamia se identificaban los años de tres maneras:

con el nombre del funcionario epónimo (limu), sistema utilizado en Asiria a lo largo de toda su historia.

Con un “nombre de año”

Con el número de orden a partir del año de coronación de un rey, sistema usado en Babilonia a partir de la III Dinastía o Dinastía casita.

 

Se han propuesto tres sistemas cronológicos diferentes para el Próximo Oriente y las civilizaciones mediterráneas, según las fechas del reinado del rey Hammurabi de Babilonia:

cronología larga (1848-1806 a.C.): basada en los cálculos del astrólogo Sidersky.

cronología media (1792-1752 a.C.): propuesta por el astrónomo Sewell y admitida por los historiadores Smith y Rowton. Parece la más aceptada actualmente.

Cronología corta (1728-1686 a.C): aceptada por los historiadores Albrigth y Cornelius.

 

El medio geográfico

El llamado “Creciente fértil”, en la época de la aparición de las primeras comunidades rurales es el territorio situado en el arco formado por las montañas iraníes, al este de Babilonia y Asiria y las cadenas montañosas del Tauro y el Líbano. Características:

ser una zona de paso, situada entre tres continentes.

Es una prolongación del Sahara con influencias tropicales, donde a la vez hay zonas pantanosas y desérticas, estepa árida y clima mediterráneo.

La parte sur depende económicamente de los ríos Tigris y Éufrates.

En Egipto la vida depende del Nilo. Esto explica el nombre de civilizaciones hidrálicas.

 

LAS RUTAS NATURALES

Interior

Las comunicaciones se realizaban sobre todo navegando por los ríos Tigris y Éufrates.

 

Comunicaciones con el exterior

HACIA EL OESTE:

Ruta de Mari. Partía de Sippar, subía por el Éufrates hasta la ciudad de Mari y a través del desierto llegaba a Qatna, donde se dividía en múltiples ramas para llegar a la costa mediterránea, a los puertos fenicios, Damasco y Egipto. Era una ruta muy difícil de seguir, por la falta de agua y el ataque de los nómadas

Ruta de Karkemish. Partía también de Sippar, llegaba al Tigris siguiendo este río hasta Nínive y de allí torcía al oeste hasta Shubat-Enlil y Harran, llegando al Éufrates, a Karkemish, donde se juntaba con la ruta de Mari. Seguía Éufrates arriba y desde allí se dirigía a Alepo y el valle del Orontes, donde se bifurcaba hacia el norte, Siria y el Mediterráneo.

 

HACIA EL ESTE: las comunicaciones eran muy difíciles por las peligrosas tribus nómadas del Zagros y las montañas, que sólo eran accesibles por cuatro pasos.

HACIA EL SUR: la ruta marítima que atravesaba el Golfo Pérsico les comunicaba con la India, de donde traían especias, incienso, perfumes y marfil.

V. Las primeras sociedades agrarias y urbanas en Mesopotamia y Asia Menor.

El medio físico e histórico. El dominio del medio: de nómadas a sedentarios.

La historia de Mesopotamia se ha descrito durante mucho tiempo como la de una sucesión de Imperios, centrando la atención en una serie de hechos militares o políticos. Aquí fue donde por primera vez los hombres pasaron de ser depredadores del medio ambiente a productores, dominando el medio en el que vivían. Allí se desarrolló el uso por el hombre de las fuerzas de la naturaleza, se dominaron los medios naturales como el agua y el fuego y aquí se hicieron sedentarios los primeros grupos de nómadas.

La primera parte de este período está marcado por la transformación de los cazadores-recolectores en agricultores-ganaderos, fenómeno que llevó al hombre a la consecución de numerosos y seguros recursos alimenticios. Un contexto bioclimático muy particular, ligado al final de la última glaciación, favoreció este cambio.

 

La marcha hacia el Neolítico.

El cambio se sitúa entre los años 6000 y 5600 a.C. Es en el transcurso de este milenio cuando se dominan la agricultura y la ganadería y cuando comienza el verdadero Neolítico. Se observa ya la salida de las nuevas técnicas de la zona nuclear y su expansión hacia territorios nuevos, entre ellos el Éufrates.

Este proceso se llevó a cabo por medio de las técnicas de dominio del medio ambiente, de los recursos naturales, medioambientales y de producción de alimentos, así como la domesticación de animales y el dominio y canalización del agua.

Al mismo tiempo se dominó el fuego, utilizándose materiales como la caliza, el yeso o la cerámica. Este proceso terminó con el conocimiento de la metalurgia, tanto del estaño como del bronce o del hierro. Además, se utilizaron medios de comunicación fluviales, marítimos y terrestres, con el invento de la rueda. Todo ello contribuye a la creación e un tipo de sociedades complejas que parece que no conocían la escritura y a las que se denominan Protohistóricas.

 

Las primeras plantas cultivadas conocidas. El utillaje.

Al final del Paleolítico Superior (13.000-10.000 a.C.) se constata en Palestina (densamente poblada) la presencia de material de trituración, destinado a facilitar el consumo de cereales. Por su peso indica un relativo sedentarismo, porque sería difícil transportarlo.

En el Nafutiense (10.000-8.300) aparecen por primera vez verdaderas aldeas. Hacia 7.700 se aprecia una importante presencia de cereales en Tell Aswad, en la región de Damasco, crecimiento en el que se ve un signo de actividad agrícola, encontrándose también leguminosas, guisantes y lentejas.

 

VIII-VII milenio

Final del VIII y mediados del VII milenio se nota la generalización de nuevas técnicas de producción en la región del Próximo Oriente en la que caen más de 250 mm de lluvia al año.

La recolección y la caza no se abandonan totalmente. SE constata en todas partes el uso de plantas y animales domésticos.

Especies:

en la zona de Levante se cultiva el carraón, la cebada de dos carreras, el trigo duro y la escanda, las legumbres (guisantes, lentejas) y el lino en Tell Ramad.

En los Zagros se encuentra el carraón, la cebada y la escanda. La diversificación parece notable.

 

VI milenio

Las práctica agrícolas se expanden por los valles del Éufrates y del Tigris, en Babilonia central y finalmente en la Mesopotamia meridional.

 

La domesticación animal.

En un principio, la domesticación debió nacer de la caza. La recolección también fue una práctica natural, extendida en todo el mundo, pero el nacimiento de la agricultura es debida a condiciones particulares y localizadas. La domesticación de animales parece haber sido emprendida en varios centros, poco más o menos en el mismo momento.

Una de las condiciones previas a la domesticación de una especie es que ésta abunde en un lugar en forma de rebaños. Lo más normal es que la elección recaiga en rumiantes, ya que se alimentan con celulosa que no forma parte de la alimentación humana. Primero se domestica a los pequeños rumiantes.

El paso de la caza a la ganadería se hace a través de una fase de protoganadería que pude tomar diversas formas, que requiere una características:

que junto a un grupo humano sedentarizado evolucione en un territorio limitado una especie animal relativamente fijada;

que no huya al aproximarse el hombre.

 

La modificación de los animales.

La domesticación entraña profundas modificaciones en el animal. El cordero domesticado se hizo más pequeño, desarrolló una acumulación de grasa en el nacimiento de la cola y desapareció el cambio anual de pelaje. Los cuernos desaparecen o se multipliquen. Este tipo de datos permite al arqueozoólogo determinar el momento en que la especie fue domesticada.

 

Los primeros animales domésticos.

El perro parece estar asociado a la caza.

El cerdo aparece desde el Paleolítico superior en Europa y en Asia, pero en Oriente se le conoce por primera vez hacia 6750.

En el V milenio el vacuno viene a completar la fama de las especies que se encuentran ya por todas partes.


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